David Pynchon mirant l'abisme...

Posts tagged with “Oliver Stone”

Avui en la Cara B: Síndrome d’Estocolm

dissabte, 5 desembre, 2015

asesinos

“Érase una vez una hermosa y joven heredera, que fue secuestrada por unos malvados revolucionarios que, a cambio de su liberación, exigian que su poderosa familia alimentase a los pobres de los Ángeles. A la chica no sólo no le puso triste el secuestro, sino que pronto se encariñó de sus raptores, cogió un fusil y se unió a la causa guerrillera. Maldiciendo y rebelándose contra todo lo que su familia representaba, se dedicó a a tracar bancos, emitir panfletos y plantarle cara al sistema… hasta que fue detenida, juzgada y encarcelada. Entonces comenzó a hablar de lavado de cerebro, de abusos y de asilvestrado y vulgar terrorrismo. Ya en prisión, se enamoró, esta vez, de su carcelero. Una vez en libertad se hizo famosa, escritora y actriz de serie B. Se casó con su carcelero, pidió perdón al mundo por sus errores de juventud, y heredó el reino de su abuelo. Vivió feliz, comió perdiz, y dejó atrás todo aquello de desearle la… MUERTE AL INSECTO FASCISTA QUE SE ALIMENTA DE LA VIDA DEL PUEBLO

La loca historia del ejército simbiótico de liberación y el secuestro de Patty Hearst contada a los niños. Bruno Lafoux (libritos Jenkins 2014)


Read the rest of this entry »

Avui en Cine-cittat: Platoon

dimecres, 18 setembre, 2013

platoon_1986_1Al fil de l’entrada de la setmana passada no he pogut evitar “empalmar” amb una de les meues pel·licules preferides sense discusió possible: Platoon. Per a mi el cim d’Oliver Stone, gran director vingut a menys però amb una obra darrere que ja voldrien per a sí mateixos el 90% dels directors que pululen actualment per la cartelera dels cines. Tocat de gràcia i mogut per les seues pròpies vivències al Vietnam, Stone ens regala una cinta pràcticament perfecta en tots els sentits.

Una ambientació increïble, un muntatge magnífic, uns actors en estat de gràcia i la peça principal de Samuel Barber, “Adagio for strings”, que perviu en la posteritat. Cruda, emotiva, directa… se li poden atribuir molts qualificatius i ens quedem curts a l’hora de valorar-la.

La primera vegada que la vaig vore jo era prou més jove i ja em vaig quedar enganxat del duel Willem Dafoe (sgt. Elías) vs Tom Berenger (sgt. Barnes). El primer un home íntegre, honest, valent en el sentit possitiu de la paraula, un bon amic en definitiva. A l’altre costat Barnes, despiadat, cruel, violent… una dualitat bé/mal on es veu atrapat el personatge de Charlie Sheen. Si bé ell admira a Elías i es considera amic seu no pot evitar sentir atracció per la figura de Barnes que a la seua manera és també heroi d’una guerra que cap dels soldats entèn i de la que volen fugir. Com diu Barnes en una escena “yo soy la realidad” i raó no li’n falta.

Els dos paràgrafs que continuen són extractes de cartes que Chris (Charlie Sheen) li envia a la seua àvia. Amb cada lectura recorde passatges de la pel·lícula i m’emocione com la primera vegada. Una tragèdia enorme, “la imposibilidad de la razón” en definitiva.

Pues aquí estoy, anónimo. Con chicos que a nadie importan un carajo. Vienen de ninguna parte muchos de ellos. Ciudades pequeñas de las que nunca has oído hablar. Pulaski, Tennessee; Brandon, Mississippi; Pork Van, Utah; Wampum, Pennsylvania. Dos años en el instituto, como mucho. Con suerte, a la vuelta les espera algún trabajo en fábricas, pero la mayoría de ellos no tienen nada. Son los pobres, los marginados, sin embargo luchan por nuestra sociedad y nuestra libertad. Extraño ¿no es cierto? Son chusma, y lo saben. Tal vez por eso se llaman a sí mismos ‘Grunts’, porque pueden soportarlo todo. Son los mejores que he visto, abuela. Son el corazón y el alma de América.

Cuando pienso en lo que pasó allí, creo que no luchábamos contra el enemigo. Luchábamos contra nosotros mismos. El enemigo estaba dentro de nosotros. Ahora la guerra ha terminado para mí pero siempre formará parte de mi vida. Estoy seguro de que Elías estará luchando con Barnes por lo que Rhah llamaba la posesión del alma. Hay momentos en los que me siento como un niño que tuviera dos padres, pero sea como sea, nosotros, los que sobrevivimos, tenemos un deber a cumplir: enseñar a los que vengan detrás lo que sabemos e intentar el resto de nuestra vida encontrar la virtud y perfeccionarnos.

Platoon. Oliver Stone (1986)

Un domingo cualquiera

dimecres, 28 agost, 2013

Encete la meua col·laboració en esta secció animat pel webmaster amb l’esperança de poder aportar molt en una faceta prou “rara” però que a mi personalment m’encanta. Visc recitant diàlegs, no 24 hores al dia clar. Però sempre que tinc llacunes o necessite dir algo solemne recorde a Derek Vinyard en American History X diguent-li al seu germà que no dubte en aprofitar-se del treball de ments més brillants en favor de rematar un bon treball. Comence amb “Un domingo cualquiera” d’Oliver Stone pel motiu en concret que va ser el primer diàleg de cine que vaig pujar a la xarxa. El buscava i el buscava i no el trobava en tot l’internet així que vaig agafar paper i boli i el vaig transcriure tal qual. Després he vist que ha sigut copiat fins a l’extenuació en blogs i tal.. bé, la meua intenció era compartir i com a tal ho torne a fer. Sense més, Al Pacino.

No sé que decir en realidad. Tres minutos para la mayor batalla de nuestras vidas profesionales. Todo se reduce a hoy. O nos curamos como equipo o nos desmoronamos. Jugada a jugada, pulgada a pulgada hasta el final. Ahora estamos en el infierno caballeros, creedme, y o nos quedamos aquí dejándonos machacar o luchamos por volver a la luz. Podemos salir del infierno pulgada a pulgada.

Yo no puedo hacerlo por vosotros,  soy muy viejo. Miro alrededor y veo esas jóvenes caras y pienso… pienso… He cometido todos los errores que un hombre de mediana edad puede cometer. He… He despilfarrado todo mi dinero, podéis creerlo. He echado de mi vida a todo el que me ha amado y últimamente ni siquiera soporto la cara que veo en el espejo. Mirad, cuando te haces mayor en la vida hay cosas que se van vamos, eso… Eso es parte de la vida. Pero sólo aprendes eso cuando empiezas a perder esas cosas. Descubres que la vida es cuestión de pulgadas.

Así es el fútbol porque en cada juego, la vida o el fútbol, el margen de error es muy pequeño. Medio segundo más lento o más rápido y no llegas a pasarla. Medio segundo más lento o mas rápido y no llegas a cogerla. Las pulgadas que necesitamos están a nuestro alrededor. Están en cada momento del juego, en cada minuto, en cada segundo. En este equipo luchamos por ese terreno. En este equipo nos dejamos el pellejo nosotros y cada uno de los demás por esa pulgada que se gana. Porque cuando sumamos una tras otra, porque sabemos que si sumamos esas pulgadas eso es lo que va a marcar la puta diferencia entre ganar o perder!! entre vivir o morir!! Os diré una cosa, en cada lucha, aquel que va a muerte es el que gana ese terreno. Y sé que si queda vida en mi es porque aún quiero luchar y morir por esa pulgada. Porque vivir consiste en eso: las seis pulgadas frente a vuestras caras. Yo no puedo convenceros de que lo hagáis. Tenéis que mirar al que tenéis a vuestro lado, miradle a los ojos!! Creo que vais a ver a un tío dispuesto a ganarla con vosotros.Vais a ver a un tío que se sacrificará por este equipo. Porque sabe que cuando llegue la ocasión vosotros hareis lo mismo por él. Eso es un equipo caballeros y… o nos curamos ahora como equipo o moriremos como individuos.

Eso es el fútbol chicos. Eso es todo lo que es. Ahora… ¿Qué vais a hacer?

Oliver Stone, Un domingo cualquiera (1999)