David Pynchon mirant l'abisme...

sangre que contagia vida

Destarifat el dissabte, 5 març, 2016 per orwellkill

EDGE-Bloodborne
Te lo puedes tomar de muchas formas.

Como una carrera: sólo los mejores obtienen lo mejor. Corre, sólo corre. Sin pensar por que, para que y sobre todo… si te gusta. Si llegas el primero, obtendrás el mejor premio. Uno más. Hay que ganar, y no hay tiempo que perder.

También hay quien cree que el premio sólo existe para quien sabe disfrutarla, a su ritmo, con su criterio y mandando a tomar por culo a quien crea que existen mejores y peores maneras de vivir la vida.

O, directamente, te lo puedes tomar como te de la gana.

Yo empleo parte de mi tiempo libre delante de un televisor con un mando en la mano, y lo disfruto porque existen experiencias como Bloodborne. Porque un videojuego puede reflejar aspectos de la realidad y enseñarte cosas útiles para tu vida. Pero como en la vida, esas cosas no viene solas.

Sufre, aprende, sobrevive y disfruta quien eres…

Lo que en principio fue una bendición de los Grandes, en manos mortales ha transformado la ciudad de Yharnam en una pesadilla. Bestias y cosas peores campan a sus anchas. La poca humanidad que queda se esconde en la frágil seguridad del hogar, al filo de la locura. Las calles están llenas de ataúdes cubiertos de cadenas, testimonios de que la muerte es el principio de algo peor.

Un cazador extranjero llega a la ciudad. Es noche de cacería.

“Busca la sangre pálida”

El camino es arduo, pero nunca injusto… cruel algunas veces, pero nunca injusto. También es vago, difuso. La certeza solo aparece cuando ya lo has recorrido, y su sentido se esconde en los detalles. La verdad no es unica, y el unico criterio es el que distingue entre seguir vivo o sucumbir a la larga noche.

bloodborne-ps41La mecánica es simple: las bestias caídas otorgan ecos de sangre, que sirven para todo: subir de nivel, comprar armas, mejorarlas, comprar objetos… etc. Si mueres, los ecos de sangre que tenías hasta ese momento se quedan en el sitio de tu muerte, en un charco de sangre. O… los absorbe una bestia, seguramente la que te ha matado. Para recuperarlos, has de volver al sitio para reclamar tu sangre, o matar a quien los haya absorbido. Sí mueres por el camino, los pierdes, y un nuevo charco de sangre (o bestia) te espera para recuperarlos*. Esta mecánica tan simple es terriblemente adictiva. Pone al jugador en una situación de stress, quien se arriesga a perder lo que ha conseguido. Pero recuperarlos libera el stress y supone una sensación de alivio y recompensa de la que muy pocos juegos son capaces. También es verdad que perder tus ecos de sangre por el camino puede ser desolador. Más de un mando habrá ido a parar al suelo. Pero una de las grandezas del contagio por sangre es ésta: si mueres, es por tu culpa. Por no observar a tu alrededor, por apresurarte en tus acciones, por no conocer al rival, por machacar los botones sin ton ni son, por dejarte engañar por las apariencias… El juego es enfermizamente preciso, no te la juega.

Si el stress y su liberación es algo que pocos juegos pueden ofrecer, la sensación de haber derrotado a una bestia que ocupa toda la pantalla, tras incontables muertes, habiendo aprendido algo en cada una de ellas… esa sensación es, simplemente, gloriosa,

ÉPICA.

Y da igual cuantas veces te hayas pasado el juego o que tengas tus atributos por las nubes…  si te descuidas, si te confías, las bestias no tendrán piedad de ti. Y las bestias no son el único peligro, algún jugador, en otra parte del mundo, puede invadir tu partida para reclamar tu sangre. De la misma forma, tú puedes invadir la partida de otro jugador para saciar tu sed.**

Y cuando llega el amanecer, el sol es testigo de que has sufrido, aprendido, sobrevivido, disfrutado y… joder, que bueno eres!

Observalos, observate, prueba, sufre, aprende, disfruta.

Como la vida misma.

Te la tomes como te la tomes.

*No es el primer juego con esta mecánica. From Software, los desarrolladores de Bloodborne, han lanzado anteriormente tres juegos con una mecánica prácticamente idéntica. Pero éste, éste es distinto, es especial.
**Bloodborne también ofrece un modo cooperativo online.

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